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El movimiento de la cosmética natural o “green beauy”, inicialmente percibido como un nicho de mercado, ha experimentado una importante transformación a lo largo de los años. Así lo asegura Ambra Orini, fundadora y CEO en The Beauty Makers, explicando que “lo que comenzó como un pequeño sector especializado para un público limitado ahora se ha transformado en una fuerza dominante dentro de la industria de la belleza. Este cambio ha sido impulsado en gran medida por una creciente conciencia de los consumidores sobre los ingredientes de los productos de belleza y una creciente demanda de alternativas más saludables y sostenibles. Como resultado, las marcas de belleza, tradicionalmente centradas en el cuidado de la piel, han ampliado su oferta para con el objetivo de satisfacer las diversas necesidades y preferencias de sus consumidores”.
Por su parte, Paola Gugliotta, directora de Desarrollo y Estrategia de Lab Noma y miembro de la Sociedad Española de Químicos Cosméticos (SEQC), también apunta que “la cosmética natural ha experimentado una transformación radical en los últimos 10 años, pasando de ser un nicho aspiracional a consolidarse como uno de los segmentos de mayor crecimiento en el mercado cosmético español. Este cambio no solo refleja una mayor concienciación del consumidor sobre su salud y el impacto ambiental, sino también una profunda evolución en la industria, que ha sabido adaptarse a estas nuevas exigencias”.
Según explica Gugliotta, “en el año 2018 el mercado de la cosmética natural en España estaba valorado en unos 88 millones de euros, con un crecimiento anual moderado del 5%. Sin embargo, la pandemia, el auge del comercio digital y un consumidor cada vez más consciente llevaron a un crecimiento exponencial. En 2020, este segmento alcanzó los 780 millones de euros y en 2023 superó los 1.200 millones, representando ya un 15% del mercado total de cosméticos. Este crecimiento refleja un cambio profundo en los hábitos de consumo y las prioridades del consumidor español”.
Así entre algunos de los hitos más destacados en el mercado de la cosmética natural, Gugliotta destaca “el establecimiento de estándares internacionales con la llegada de la norma ISO 16128 (2016 y 2017), que marcó un antes y un después para la cosmética natural, proporcionando una guía global para definir ingredientes de origen natural y orgánico; el auge de certificaciones como COSMOS y Ecocert y ECOLABEL han ganado protagonismo en España, ya que su demanda ha crecido notablemente; la diversificación de la oferta, pues la industria española ha respondido a la creciente demanda de productos naturales y sostenibles con una amplia gama de opciones que combinan innovación, eficacia y respeto por el medio ambiente; y el aumento de la conciencia y la innovación, ya que los consumidores ya no solo buscan productos naturales, sino también sostenibles, eficaces y transparentes, lo que ha obligado a la industria a adoptar prácticas como la economía circular, el uso de envases reciclables y la integración de tecnologías de química verde para el desarrollo de nuevas materias primas”.
Por otro lado, cabe también destacar la incorporación de la cosmética natural por parte de los canales de distribución, que han creado “secciones especializadas en cosmética natural dentro de sus espacios de perfumería, en otros casos, creando su propia marca blanca de cosmética natural”, tal y como indica Gugliotta.
Si analizamos el comportamiento del consumidor en relación a la cosmética natural, sus preferencias y motivaciones también han cambiado a lo largo de estos últimos 10 años. “Históricamente, aumenel mercado de cosméticos naturales y orgánicos fue impulsado por un subconjunto dedicado de consumidores que buscaban productos que se alinearan con sus valores éticos y conscientes de la salud. Estos consumidores estaban dispuestos a pagar más por productos que prometieran pureza, sostenibilidad y ausencia de sustancias químicas. Con el tiempo, esta base de consumidores se ha ampliado y un segmento más amplio de la población ahora prioriza estos factores en sus decisiones de compra. Este cambio ha llevado a que incluso las principales marcas de belleza incorporen elementos naturales y orgánicos en sus líneas de productos, desdibujando así la línea entre la cosmética tradicional y la natural”, señala Orini.
En opinión de Gugliotta, “hace una década, la cosmética natural era un nicho más asociado a la moda y el lujo, con un público reducido que buscaba opciones alternativas a la cosmética convencional. Hoy en día, es vista como una extensión del estilo de vida saludable. Los consumidores no solo quieren productos naturales, sino que buscan trasladar los valores de su alimentación y hábitos a los cosméticos que utilizan”. Así, define el perfil del consumidor de cosmética natural actual como “más exigente, informado y crítico; investiga los ingredientes, valora la transparencia de las marcas y exige resultados efectivos. Sin embargo, la sobreinformación ha generado cierta confusión, dando lugar a una mezcla de desinformación y bulos sobre algunos ingredientes regulados pero percibidos como inseguros”.
Pero, ¿cuáles son las verdaderas motivaciones del consumidor actual para comprar productos de cosmética natural? Según nos explica Gugliotta, “el consumidor actual es más consciente y exigente, valorando la transparencia en la composición de los productos y su impacto ambiental. Según un macroanálisis europeo, el perfil típico del consumidor de cosmética natural es una mujer urbana, de entre 30 y 45 años, con hijos o embarazada, y con un poder adquisitivo medio-alto.
• Conciencia ambiental: el 62% de los consumidores elige cosmética natural por razones medioambientales. Y el 46% lo hace porque tiene menos ingredientes que la cosmética convencional.
• Preferencia por productos naturales y ecoresponsables: un estudio de 2022 reveló que el 83,34% de los consumidores prioriza productos naturales y responsables con el medio ambiente. Además valoran más positivamente los productos con menos ingredientes químicos y más componentes naturales.
• Búsqueda de calidad y eficacia: no solo buscan naturalidad, sino también resultados efectivos en el cuidado personal.
• Adaptación de criterios alimenticios: un 20% de los consumidores considera que ‘a la piel hay que darle solo lo que se puede comer’”.
“Para las nuevas generaciones, como la Generación Z y la Generación Alfa, la sostenibilidad ha dejado de ser un valor añadido para convertirse en un requisito imprescindible. Estas generaciones entienden que los procesos químicos, cuando están diseñados bajo los principios de la química verde, pueden ser más sostenibles que el uso intensivo de ingredientes naturales”, señala Gugliotta.
En las nuevas generaciones se refleja un cambio de mentalidad ya que “priorizan el impacto ambiental real sobre las etiquetas de naturalidad. Para ellos, el objetivo no es simplemente consumir productos naturales, sino apoyar soluciones que reduzcan emisiones de carbono, protejan la biodiversidad y utilicen los recursos de manera eficiente y responsable. Este enfoque refleja una mentalidad más crítica y racional, que valora la ética y el respeto por el medio ambiente sobre las etiquetas tradicionales. La sostenibilidad no siempre implica naturalidad, y las generaciones más jóvenes lo entienden y lo priorizan”, añade Gugliotta.
"Las nuevas generaciones (Generación Z y Generación Alfa) priorizan el impacto ambiental real sobre las etiquetas de naturalidad" - Paola Gugliotta, directora de Desarrollo y Estrategia de Lab Noma y miembro de la SEQC
Por su parte, Orini asegura que “los factores clave que influyen en las decisiones de compra incluyen la presencia de ingredientes naturales y orgánicos, prácticas de abastecimiento ético, innovación de productos y etiquetado claro”, añadiendo que “es interesante el hecho de que las nuevas generaciones de consumidores compran marcas que apoyan cuestiones sociales y políticas alineadas con sus valores, mientras que boicotean marcas o empresas que no comparten sus creencias políticas o sociales. Los consumidores también expresan un creciente interés en la sostenibilidad, y muchos buscan productos envasados en materiales reciclables o biodegradables. Sin embargo, su mayor conciencia también se refleja en su creciente demanda de productos y etiquetas que puedan ser probados, ya que la transparencia emerge como un factor crucial para ellos, y la confianza juega un papel fundamental en las decisiones de compra”.
Sobre el momento que vive actualmente el sector de la cosmética natural en España, Gugliotta apunta que “ha evolucionado hacia una integración de conceptos como ecológico y sostenible, dejando atrás la simple búsqueda de naturalidad. Los consumidores demandan productos que combinen eficacia, seguridad y responsabilidad ambiental, y la industria ha respondido con innovación en formulaciones, envases y procesos de producción más sostenibles”.
"La demanda de los consumidores de productos naturales y orgánicos no muestra signos de desaceleración, impulsada por el continuo interés en la salud, el bienestar y la sostenibilidad ambiental" - Ambra Orini, fundadora y CEO en The Beauty Makers
Además, tal y como señala Orini, “la demanda de los consumidores de productos naturales y orgánicos no muestra signos de desaceleración, impulsada por el continuo interés en la salud, el bienestar y la sostenibilidad ambiental. Esta tendencia ha animado a más marcas a ingresar al segmento de la cosmética natural, ofreciendo productos elaborados con ingredientes de origen natural, sostenibles, ampliando el concepto de ‘green beauty’ a una cosmética preocupada y ‘ocupada’ por el bienestar integral de la piel de las personas, su salud y la del medio ambiente. La expansión de la cosmética natural en este sentido no sólo diversifica el mercado, sino que también aborda el creciente deseo de los consumidores de una gama completa de productos de belleza que sean eficaces y producidos de forma ética”.
Orini destaca que “de cara al futuro de la cosmética natural, se espera que varias tendencias generales den forma al mercado de la cosmética natural. Éstas incluyen:
• La sostenibilidad destaca como tendencia predominante. Sigue siendo un área de enfoque clave dentro del sector de la cosmética natural, que abarca iniciativas para conservar recursos, aumentar la eficiencia y reducir el desperdicio. Desde productos sin agua hasta ingredientes reciclados o cosméticos multifuncionales, las empresas están explorando formas innovadoras de minimizar el impacto ambiental durante todo el ciclo de vida del producto.
• Crecimiento continuo del movimiento de ‘clean beauty’, que ha evolucionado más allá de las afirmaciones ‘libres de’ y los ingredientes naturales hacia un conjunto más amplio de preocupaciones ecológicas y éticas, incluida la transparencia de los ingredientes.
• 'NeuroGlow' se refiere a un enfoque global de la belleza donde el bienestar mental y la apariencia física están interconectados, enfatizando una conexión integral entre la mente y la piel.
• La inclusión tiene un lugar poderoso y muy necesario en una industria basada en la estética. Los consumidores exigen una industria dirigida a todas las edades, razas, géneros, clases y religiones. De aquí la ampliación del concepto de cosmética natural a un enfoque más amplio de aceptación y de belleza natural.
• La industria cosmética finalmente puede anticipar novedades regulatorias destinadas a mejorar la protección del consumidor, la sostenibilidad ambiental y la transparencia de los productos”.
Asimismo, Gugliotta añade como tendencias las siguientes:
• Ingredientes innovadores: uso de activos naturales con eficacia comprobada, como extractos botánicos y aceites esenciales.
• Packaging sostenible: envases reciclables, biodegradables o reutilizables que reducen el impacto ambiental.
• Transparencia y trazabilidad: información clara sobre el origen de los ingredientes y los procesos de fabricación.
• Personalización: productos adaptados a las necesidades específicas de cada consumidor.